En un mundo que constantemente intenta silenciar nuestras voces, el feminismo se alza como un grito de resistencia. Natalia Brandler, politóloga y defensora de los derechos de las mujeres, nos recuerda que el verdadero desafío del feminismo es el patriarcado.

Brandler señala que el poder, históricamente masculino, no solo se manifiesta en la violencia física, sino también en mecanismos «blandos» de persuasión y control que buscan imponer una visión excluyente del mundo . Las mujeres que se atreven a desafiar este orden enfrentan ataques sistemáticos que buscan expulsarlas de los espacios de poder.​

La violencia política basada en el género es una realidad que afecta a mujeres en todo el mundo. En Venezuela, a pesar de avances legislativos, la impunidad sigue siendo un desafío, y muchas mujeres limitan su participación en el espacio digital debido al acoso y los mensajes violentos.

Brandler destaca tres mecanismos para enfrentar esta violencia: defender la democracia, empoderarse personalmente y organizarse colectivamente. Las mujeres organizadas han demostrado ser increíblemente hábiles para encontrar formas rápidas e ingeniosas de superar las dificultades.

Es hora de que dejemos de pedir permiso y comencemos a exigir lo que nos corresponde. El feminismo no es una moda ni una tendencia; es una lucha constante por la igualdad y la justicia. Como dice Brandler, «el patriarcado ha perdido su crédito entre las mujeres y ha terminado».​