En 2025, Colombia prohibió por ley el matrimonio infantil. Pero tardó 138 años en hacerlo.

Mientras usted lee esta columna, hay una niña en La Guajira, en Caquetá, en Chocó, que no está en un salón de clases. Está en una casa que no eligió, con un hombre que no eligió, viviendo una vida que nadie le preguntó si quería. No es un caso aislado. Es el retrato de un país que durante 138 años tuvo una ley que lo permitía.

El 13 de febrero de 2025, Colombia sancionó la Ley 2447, conocida como “Son niñas, no esposas”. A partir de ese momento, ningún menor de 18 años puede casarse ni conformar una unión de hecho en el país, sin excepción, sin autorización parental que lo habilite. Esta norma que debió existir desde siempre y pero tomó casi siglo y medio lograr.

Celebrar este avance es necesario. Pero quedarse solo en la celebración sería una forma elegante de mirar para otro lado.

Hay datos que uno quisiera poder ignorar, sin embargo, el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2018, el más reciente, encontró que 197.064 niñas, niños y adolescentes entre 10 y 17 años estaban o habían estado en matrimonio o unión en Colombia y el 69,9% de ellas eran niñas. Pero hay algo que esa cifra no captura del todo, porque el 94% de las menores de 15 años no se casaron en notaría, simplemente las pusieron a vivir con un hombre bajo la figura de unión libre, sin trámite, sin registro y sin que el Estado pudiera verlo fácilmente. Esa invisibilidad no es un accidente; es parte de cómo funciona la normalización.

El ICBF publicó en 2025 los datos de la Gran Encuesta Integrada de Hogares, y el panorama no da tregua. Las niñas menores de 18 años en unión o matrimonio superan siete veces a los niños en la misma situación. En zonas rurales, el porcentaje llega al 7,31% de las niñas menores de 18 años. Y en departamentos como La Guajira, Caquetá y Chocó, entre el 14% y el 15% de las niñas menores de 18 años han estado o están en una unión temprana. Se traduce en quince de cada cien niñas.

Cada vez que se habla de matrimonio infantil en Colombia aparece la misma frase “es parte de su cultura”. Y cada vez que aparece esa frase, hay que nombrarla por lo que es: una justificación para la violencia.

El informe del DANE y la UNFPA de 2022 es muy claro al respecto, las uniones tempranas se sustentan en una relación desigual de poder que profundiza los roles de género y coarta la autonomía de las mujeres. No es tradición es un mecanismo que controla los cuerpos, las decisiones y los proyectos de vida de las niñas. Y que tiene consecuencias concretas y medibles: deserción escolar, trabajo doméstico no remunerado, maternidad forzada, dependencia económica, violencia de genero.

Las niñas indígenas y afrodescendientes son las que más lo padecen, en 2018 la proporción de niñas étnicas en unión temprana mayor que la de niñas sin pertenencia étnica. Y en los municipios más golpeados por el conflicto armado, los llamados municipios PDET, el porcentaje de niñas menores de 18 en unión llegaba al 7,33%.

Las mujeres que fueron madres en la adolescencia ganan 23% menos que quienes postergaron la maternidad, y tienen una tasa de desempleo 4,6 puntos mayor. La pobreza y el matrimonio infantil se alimentan mutuamente, y esa trampa lleva generaciones funcionando en los territorios donde nadie llega.

Lo que más impresiona de esta ley no es que haya llegado, es lo que tardó en llegar. Desde 2007, hubo ocho intentos fallidos en el Congreso, ocho veces organizaciones de mujeres, activistas, académicas y algunas congresistas volvieron a intentarlo, construyendo argumentos, acumulando evidencia, tejiendo las alianzas necesarias para que el noveno intento funcionara.

El feminismo y el movimiento por los derechos de la niñez, que históricamente habían tenido sus tensiones, encontraron terreno común. Y el resultado fue una ley que elimina todas las formas de unión temprana del Código Civil.

Eso es real. Eso importa. Y merece reconocimiento. Pero hay una trampa en la que Colombia cae con frecuencia y es confundir la firma presidencial con el cambio. Una ley es una condición necesaria, no algo absoluto o suficiente. El ICBF ya advierte que la implementación de la Ley 2447 requiere una coordinación intersectorial que hoy no existe con la solidez necesaria, la ley todavía está en fase de estructuración eso significa que la mayoría de las niñas afectadas siguen sin que nadie llegue a protegerlas.

La relación entre unión temprana y embarazo en la infancia no es una coincidencia: es un ciclo que se perpetúa en los mismos territorios, en las mismas familias, en los mismos cuerpos de niñas que merecían otra historia.

Colombia les debe a esas niñas más que una ley. Les debe presupuesto real para implementarla. Les debe maestras y maestros en los municipios donde hoy no llegan. Les debe rutas de protección que funcionen cuando una niña necesita salir de una unión que no eligió. Les debe el Estado que la Constitución prometió y que en muchos rincones del país todavía es solo un papel.

Prohibir el matrimonio infantil era lo mínimo. Lo que viene después es lo que determina si esta ley cambia algo o si dentro de diez años seguimos contando las mismas niñas en las mismas estadísticas.

Fuentes:

Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). (2022). Estimación y caracterización de los Matrimonios Infantiles y las Uniones Tempranas y Forzadas – MIUTF en Colombia (Informes de Estadística Sociodemográfica Aplicada, N.° 18, ISSN 2805-6345). DANE; UNFPA. https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/poblacion/informes-estadisticas-sociodemograficas/2022-10-31-estimacion-caracterizacion-de-los-matrimonios-infantiles.pdf Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). (2025, mayo). Datos para el cambio: Estado del matrimonio infantil y uniones tempranas en Colombia. Insumo técnico para la implementación y seguimiento a la Ley 2447 «Son niñas, no esposas» (Boletín del Observatorio de Bienestar de la Niñez). ICBF. Elaboración: Andrea Johana Avellaneda Mendieta. https://portalsuin.icbf.gov.co/sites/suin/Documents/Boletines%20Datos%20para%20la%20acci%C3%B3n/Datos%20para%20el%20cambio%20MIUT_VFOBN.pdf