En julio de 2025, el Gobierno de Gustavo Petro propuso una reforma tributaria significativa: recaudar 26 billones de pesos (casi 6.5 mmdd) para financiar el presupuesto de 2026, una cifra superior a los 19 billones anunciados en junio  . Con esta estrategia el país busca cerrar una brecha fiscal acentuada por la caída de ingresos tributarios, que llevó al Ministerio de Hacienda a suspender la regla fiscal y a elevar el déficit de 5.1 % a 7.1 % del PIB en 2025, y a proyectar un 6.2 % para 2026 .
Según fuentes oficiales, el grueso de los recursos provendría de aumentos en tributos, incluyendo gravámenes a la riqueza, las empresas y sectores como hidrocarburos . En ese contexto, tanto S&P como Moody’s degradaron la calificación crediticia de Colombia en junio por el deterioro fiscal.
El ciclo fiscal del país se ha enfrentado históricamente a nuevas reformas que buscan aumentar la recaudación sin ahogar a los consumidores. Sin embargo, Petro ha llamado a “tax the rich”: gravar a las élites económicas, no a las mayorías . Según el Banco Mundial y la OCDE, Colombia recauda menos del promedio global (19 % vs. 33 % del PIB) ().
La comparación con países vecinos muestra que la reforma tributaria de Petro sigue una tendencia progresista, inspirada en principios de justicia fiscal. Además, su enfoque redistributivo se sustenta en estructuras declaradas por la Universidad de Boston y la Wilson Center, que destacan cómo subir impuestos a las élites puede reforzar los sistemas públicos y reducir brechas de desigualdad.
¿Cargar a las élites frenará la inversión?
Aunque algunos sectores advierten que puede ralentizar la inversión extranjera —en particular en hidrocarburos—, el gobierno ya ajustó la reforma para evitar choques con tratados de libre comercio, manteniendo deducciones de regalías y reduciendo la presión tributaria sobre empresas del sector ().
¿Qué significa para la ciudadanía?
El incremento en recaudación oficial del 1.7 % del PIB se usará para financiar salud, educación, vivienda y subsidios. Estas políticas son vitales para apuntalar la paz y la prosperidad a largo plazo.
Desde Revoltosas, celebramos que el gobierno apueste a redistribuir de arriba hacia abajo, fortaleciendo sistemas sociales que beneficien especialmente a las mujeres: bienestar materno, educación y equidad salarial requieren más recursos. Nuestro compromiso es acompañar la discusión con rigurosidad y empatía, sin ceder en el impulso por una Colombia más justa.