En un país donde las voces feministas enfrentan constantes desafíos, emerge una película que, con sutileza y humor, ha logrado reavivar el debate sobre la igualdad de género. «Her Story» (titulada en chino «好东西», que se traduce como «Cosas buenas»), dirigida por Shao Yihui, se ha convertido en un fenómeno cinematográfico en China, liderando la taquilla durante 20 días consecutivos y recaudando más de 93 millones de euros en su primer mes.
La trama sigue a Wang Tiemei, una periodista divorciada que equilibra su carrera con la crianza de su hija Moli, de nueve años. La llegada de Xiao Ye, una cantante de espíritu libre, a sus vidas, teje una narrativa que explora la sororidad y la emancipación femenina en una sociedad que aún estigmatiza a las madres solteras y la sexualidad femenina.
Lo que distingue a «Her Story» es su capacidad para abordar temas sensibles con un tono desenfadado, permitiendo que millones de mujeres chinas se vean reflejadas en la pantalla. La directora Shao Yihui ha expresado que la película explora cómo el patriarcado afecta a ambos géneros, afirmando: «El feminismo no solo libera a las mujeres, también a los varones».
Sin embargo, su éxito no ha estado exento de controversia. Algunos críticos acusan al filme de fomentar un «antagonismo de género», mientras que otros lo celebran como la «respuesta china a Barbie», destacando su ingeniosa crítica a las normas establecidas.
En un contexto donde las reivindicaciones feministas son estrictamente controladas por el Partido Comunista, y donde activistas como Huang Xueqin han sido condenadas por su labor, «Her Story» representa un soplo de aire fresco. Su popularidad pone de manifiesto una evolución en las dinámicas sociales de China y evidencia que las historias centradas en mujeres, creadas por mujeres, tienen un espacio significativo en el panorama cultural del país.
La audiencia china anhela historias con las que pueda identificarse, y «Her Story» ha cumplido con creces esa expectativa, mostrando con humor una cotidianidad que invita a la reflexión y al cuestionamiento de los roles tradicionales de género.